martes, 29 de julio de 2014

Todos con el ojo puesto


Es gracioso y a la vez engorroso darse cuenta de (sin buscar) cómo la gente crea (de crear) la historia y el cuento de lo que sospecha celosamente. La gente inventa aquellas historias que necesita leer y escuchar. Definen sentimientos, y los gestos y expresiones son meticulosamente estudiados para no fallar en sus diagnósticos. He aquí un objeto de estudio por muchos: YO.



domingo, 27 de julio de 2014

viernes, 25 de julio de 2014

Comparaciones

No es la anatomía
No es la carne y los huesos
No es lo que ves
No es lo que camina

A mí me atrae lo que no se ve, lo que me activa los sentidos diciéndome que ahí hay un universo excitante de vidas vividas y vidas por vivir. Me gusta la gente segura de sí, de lo que tiene adentro y lo que sabe dar, que no es lo superficial y tangible. Me gusta lo intangible, lo invisible. Me gusta que mi interés se prenda con sólo escuchar, y no con mirar. Porque lo que puedo mirar, muere. Lo otro, lo otro se queda en uno y se lo lleva adentro hasta nuestro fin.

Si me dejo ser natural

(...)

Pero no siempre quiero ser feliz
Es necesario ser de vez en cuando infeliz
Para poder ser natural.

No todo es días de sol y la lluvia,
Cuando falta mucho, se pide.

Por eso tomo la infelicidad con la felicidad
Naturalmente, como quien no se extraña
De que existan montañas y planicies
De que haya rocas y hierbas.

(...)


Pessoa

domingo, 13 de julio de 2014

El mundial. Cuál campeón.

Mundo, lo mundial. Se celebra el deporte, los eventos en el mundo; la gente grita de emoción, la gente viaja para celebrar, para apoyar, para participar. Mundo, lo mundial, a todos importa y a todos conmueve. Se ven lágrimas de emoción, de alegría y tristeza. Se pierde y se gana, se habla, se comenta, y en todas partes aparece, lo que se vive y la moda de algo mundial. 

Y es gente, igual a ésta que celebra,  la que quizá está perdiendo las piernas, o puede ser los brazos, o los ojos, por una explosión, por un impacto de artillería pesada. Y son como éstos que hoy celebran un deporte y  un evento, los que están corriendo para esconderse del que decide que su vida debe terminar, otro como él que cree tener la autoridad, que ni éste mismo tiene sobre él de continuar.

Mundo, lo mundial. Nada en contra, pero nada que ver y poder celebrar. Que si hace 12 años, que si hace 24, que si en 20 años más. Hoy ruedan cuerpos pequeñitos que ni sabían de la realidad, ruedan sueños, rueda sangre de inocentes que no tuvieron la suerte de nacer en otro lugar.

Y si hubiéramos viajado hasta allá, y habríamos hecho un muro, un cordón humano por la paz, para defender, antes del deporte, LA VIDA.



(Malditos los que matan un niño, malditos!)


lunes, 7 de julio de 2014

La raya entre sólo esto y todo eso

Llega un momento en que es necesario 
abandonar las ropas usadas que ya tienen la forma de nuestro cuerpo 
y olvidar los caminos que nos llevan siempre a los mismos lugares. 
Es el momento de la travesía. Y, si no osamos emprenderla, 
nos habremos quedado para siempre al margen de nosotros mismos. 

Fernando Pessoa

sábado, 5 de julio de 2014

Mamá escurridiza


Yo dormía profundo, con sueño pesado -como dicen-. Eran quizás las cuatro de la mañana, y aunque sucediera un terremoto yo no me despertaría. Pero escuchar unos pasitos de piecitos descalzos blancuchos y atemorizados, me activó como si algo detonara en el hipotálamo de mi oído. Así debe suceder a todas las madres, pero tal vez no todas lo logren reconocer, ese, el sentido agudo de mamá. 

Escuché paso por paso; la puerta del baño al abrirla, su chorrito apuntando en falso, su respiración somnolienta. Luego en vez de regresar a su cuarto, irse en búsqueda de mamá hasta llegar al pie de su cama, y esperar con tan sólo su mirada que yo permitiera que se subiera y recostara su cabeza llena de largos cabellos en mí, sobre mis senos, los que un día estuvieron en su boca.

Entonces no dormí más, estuve imbuida en esa extraña satisfacción, ese orgullo de ser un ser humano con poderes reconfortados con el amor. Era magia o qué. Escuchar el ruido que hace un mosquito en otra habitación de la casa, escuchar el soplido a una vela desde otra habitación de la casa. Cosas como esas. ¡Era magia!

Dicen que a las madres se le agudizan los sentidos, pero no imaginé nunca que a ese nivel.


martes, 1 de julio de 2014

Mientras, yo sigo practicando


Problemas de oficina

La mente y la palabra absurda
El constante reclamo al otro, la queja sin sentido
La insistencia a la calamidad
La falta de respetos, la grosería
El ataque verbal, la falta de consideración
La imprudencia, la intolerancia
La poca humildad

Preciso es acortar el párrafo
En lo que he flotado los últimos años que he vivido
como mierda desborda alrededor de mi, casi llega a la barbilla
Amargura la de hoy que llevo encima y que no es por mi en su mayoría
El síndrome de Aspergers o la sensiblería
Imposible es que nadie vea lo que veo, que a nadie toque lo que me toca

Prudente acortar el párrafo
Que no ven lo que veo, que no agradecen la vida
Predispuestos andan como sonámbulos que no terminan de pisar fondo
que no saben de correr la vía
Ganas de pesimismo empedernido
Aferrados a la miseria que ven sólo en los demás sin antes ver las de sí mismos
porque de mi enfermad yo me responsabilizo

Urgente terminar esto aquí 
Nadie hay que soporte tanta verdad o mentira
Enemigos detrás de mí que no comprenden 
Amigos detrás de mí que quieren repararme
 y que me llene de mierda y queme cauchos en la calle como bien manda la pelea y el rebaño.



Voy a cantar la vida.