martes, 26 de abril de 2016

Nuestro Hogar

Blandir tu origen en un lugar donde habita la calidez y el amparo

Donde nos junta la costumbre, los aromas y el credo de unión

El espacio sostenido por la fuerza ancestral que no podremos nunca negar

De rincones apilados de sigilosos y reservados alientos

...el hogar

viernes, 24 de abril de 2015

Sin nada

Yo quiero aprender a no vivir junto a ti
Aunque suene desprendoso, aunque suene frioso
Aunque no se entienda
Yo quiero ser nueva
Y tener la posibilidad de no deberme nada en la vida
Pero por siempre y para siempre me deberé

miércoles, 22 de abril de 2015

La vida se anula en la ciudad


En qué medida puedo conservar el estado de ánimo positivo y hacer los ejercicios del manejo emocional, lo de  "el como me sienta depende de mí", y los cambios de conducta hacia lo positivo; si voy caminando en la acera -donde me corresponde el paso en la ciudad- poniéndo de mi parte para estar mejor, para lograr tener días maravillosos sin que me importe la basura en la calle, que no se respete el rayado peatonal de cruces de calle, las cornetas de los carros, los desechos fisiológicos de los perros, los delincuentes, las noticias del día, y entonces venga en frente de mí, sobre la acera, una moto a velocidad porque quiere adelantar carros de la cola. 

Cómo logro el trabajo de empoderarme de mi armonía a pesar de los problemas, si suceden cosas que me atacan directamente y que no es posible evitar. Como esta violencia que puede ocurrir mientras trato de andar en la burbuja y aprovechar mi vida para ser feliz y poner mi parte en la sociedad. Pues esa burbuja se revienta si un aparato de hierro y metal se estrella contra mí a una velocidad importante. 

Se hace imposible. Cómo me mantengo. Imagino que es esa la batalla de muchos. Algunos no se darán cuenta de que viven en esa amargura y se acostumbran, otros no hacen el ejercicio de hacer su vida algo que valga la pena, otros se enferman y otros no entienden por qué son tan insatisfechos, etcétera; debe haber un montón de casos. El mío es que lo intento. Busco herramientas, apoyo, me observo, medito, analizo y aún así se rompe mi paz con cosas externas y ajenas a mí. Debe ser aquí cuando me resigno y entiendo que irse del lugar podría ser la solución. ¿O cómo es la lucha? ¿Vistiéndome de policía, de fiscal de tránsito, de cura, de Dios? 

El granito de arena es de cada uno, pero, ¿arriesgo la vida entera?